¿Pueden los niños ayudar a reconectar un barrio con su entorno natural? En el corazón de Lorca, la respuesta fue un rotundo sí. En un taller práctico, jóvenes del lugar construyeron «hoteles para insectos» para polinizadores. Esta iniciativa del proyecto NatUR-W transformó la aprensión inicial en puro entusiasmo, sembrando en una sola tarde la semilla de la conciencia ambiental y la regeneración urbana.